Soy Marc Campo Aragonés, licenciado en Derecho por la Universidad de Barcelona. Trabajo desde un despacho unipersonal en Martorell porque creo en una abogacía basada en el contacto directo, la confianza y el estudio personalizado de cada caso.
Antes de ejercer como abogado, fui profesor de Derecho Civil en la Universidad de Barcelona durante 5 años, en materias de Derecho de sucesiones y Derecho hipotecario. Esa etapa docente me permitió profundizar en áreas jurídicas especialmente técnicas, pero también reforzó algo que considero fundamental en la abogacía: saber explicar bien lo complejo.
Después inicié el ejercicio profesional como abogado, que he desarrollado de forma continuada durante 30 años de experiencia. A lo largo de este tiempo he asesorado, negociado, redactado demandas, denuncias, querellas y reclamaciones, y asumido la defensa y asistencia letrada en distintos tipos de procedimientos judiciales.
Colegiado Nº 1703 del Il·lustre Col·legi Advocats de Sant Feliu del Llobregat (ICASF)
Sin artificios. Sin promesas vacías. Con trabajo serio.
Mi manera de entender la abogacía no se basa en grandes promesas, sino en el trabajo cotidiano: estudiar el caso, explicar las opciones, valorar los riesgos y actuar con compromiso.
CONOCE CÓMO TRABAJO
Antes de contactar con un abogado, es normal querer saber quién va a llevar tu caso, cómo trabaja y qué tipo de trato puedes esperar.
En mi despacho, el trato es directo conmigo desde el primer contacto. No se trata de que tu asunto pase de una persona a otra, sino de poder hablar con el abogado que va a estudiar la documentación, valorar la situación y trabajar en tu caso.
Porque me permite trabajar de una forma más cercana, directa y personalizada. Cada asunto requiere tiempo, atención y criterio. Prefiero conocer bien cada caso, escuchar a la persona que hay detrás y poder explicar las opciones con claridad.
No. Ningún abogado serio debería prometer un resultado antes de estudiar bien un caso. Lo que sí puedo ofrecer es trabajo duro, serio, comprometido, tenaz y eficiente, con una comunicación clara y directa durante el proceso.
El primer paso suele ser escuchar qué ocurre, revisar la documentación disponible y entender qué necesitas. No hace falta que lo tengas todo perfectamente ordenado. A partir de ahí, se valora la situación y se explican las posibles opciones.