Divorcio contencioso: fases, duración, coste y cómo prepararte

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Marc Campo

Abogado con más de 30 años de experiencia jurídica

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Abogado con más de 30 años de experiencia jurídica

No todos los divorcios pueden resolverse de mutuo acuerdo. A veces una de las partes no quiere negociar. Otras veces se intenta alcanzar un acuerdo, pero las posiciones están demasiado alejadas en cuestiones como hijos, vivienda, pensiones o reparto de cargas.

Cuando no existe acuerdo suficiente, puede ser necesario valorar un divorcio contencioso. Esto no significa que todo deba plantearse desde el enfrentamiento, pero sí que será el Juzgado quien tendrá que resolver aquellas medidas sobre las que las partes no han podido pactar.

Antes de iniciar un procedimiento, conviene entender qué es un divorcio contencioso, cuáles son sus fases, cuánto puede durar, qué costes pueden existir y cuándo puede ser necesario consultar con un abogado para prepararlo sin caer en promesas ni expectativas poco realistas.

Qué es un divorcio contencioso

Un divorcio contencioso es aquel en el que no existe un Convenio regulador firmado por ambas partes para presentar de forma conjunta. En lugar de acudir al Juzgado con una propuesta pactada, una parte presenta una demanda y la otra puede contestarla defendiendo su posición.

El procedimiento puede afectar a medidas como la guarda y custodia de hijos, el régimen de visitas, la pensión de alimentos, el uso de la vivienda familiar, las cargas económicas o determinadas cuestiones patrimoniales.

El Juzgado valorará las peticiones, la documentación y las circunstancias concretas para dictar una resolución.

Fases de un divorcio contencioso

Fases de un divorcio contencioso

Aunque cada caso puede tener particularidades, un divorcio contencioso debe empezar, siempre,  por la proposición a la otra parte de un medio adecuado de solución de controversias (MASC), es decir, debe mediar  un intento de negociación preliminar,  que además debe siempre y en todo caso documentarse debidamente, pues de otro modo no se admitirá a trámite la posterior demanda contenciosa. En esta fase se ordenan los hechos, se revisa la documentación y se concretan las medidas que se solicitan.

Después, y si en la negociación previa no se alcanza ningún acuerdo, la demanda se presenta ante el Juzgado y se da traslado a la otra parte para que pueda contestar. En la contestación se pueden aceptar algunas cuestiones y discutir otras. Posteriormente, puede señalarse vista si hay hechos o medidas que deben debatirse.

En la vista, las partes exponen sus posiciones y se practican las pruebas admitidas. Finalmente, el Juzgado dicta Sentencia fijando las medidas aplicables. En algunos casos, incluso durante el procedimiento, puede seguir existiendo margen para alcanzar acuerdos parciales o totales, reconduciendo el proceso a los trámites de un divorcio de mutuo acuerdo.

Medidas provisionales previas y medidas provisionales coetáneas

Un divorcio contencioso puede llegar a ser un procedimiento largo, con el consiguiente riesgo de que, hasta el dictado de la Sentencia definitiva, no obre decretada, ni sea por lo tanto aplicable, ninguna medida respecto a la guarda y custodia de los hijos, el régimen de visitas, las pensiones o la atribución del uso del domicilio. Y esa situación de “limbo jurídico” hasta la Sentencia es una fuente segura de dudas y conflictos.

La solución es proponer y pedir al Juzgado la adopción de unas medidas provisionales hasta que se dicte Sentencia, y ello cabe pedirlo antes de interponer la demanda de divorcio (“medidas provisionales previas”),  o incluso conjuntamente con dicha demanda (“medidas provisionales coetáneas”). Ello garantiza que el Juzgado acuerde  con rapidez unas medidas provisionales que serán de inmediata aplicación.

Cuánto dura un divorcio contencioso

La duración de un divorcio contencioso depende de muchos factores: carga de trabajo del Juzgado, complejidad del caso, existencia de hijos menores, necesidad de prueba, posición de las partes y posibles incidencias procesales.

No sería serio prometer, y ni siquiera aventurar, una duración exacta sin estudiar el asunto y sin conocer el órgano judicial competente. Algunos procedimientos avanzan con relativa rapidez y otros se alargan más por la complejidad de las medidas o por la acumulación de trabajo.

Lo importante es prepararlo bien desde el inicio. Una documentación ordenada y una estrategia clara e inteligente pueden evitar retrasos innecesarios.

Cuánto cuesta un divorcio contencioso en España

Cuando se pregunta cuánto cuesta un divorcio contencioso en España, la respuesta depende del caso y de los profesionales que intervengan. Pueden influir la complejidad del asunto, si hay hijos, si existen bienes, si se discuten muchas medidas, y si van a resultar necesarios pruebas periciales u otras actuaciones de análoga naturaleza.

No todos los divorcios contenciosos tienen el mismo trabajo ni la misma dificultad. Por eso conviene pedir una valoración personalizada, explicando bien la situación y aportando la documentación disponible.

Más que buscar una cifra genérica, lo prudente es entender qué actuaciones serán necesarias y qué alcance puede tener el procedimiento.

Cómo prepararte para un divorcio contencioso

La preparación empieza por ordenar la información. Conviene reunir documentación sobre matrimonio, hijos, vivienda, ingresos, gastos, préstamos, propiedades, cuentas, recibos y comunicaciones relevantes.

También es importante identificar los puntos realmente discutidos. A veces el conflicto se concentra en la vivienda o en la pensión de alimentos. Otras veces el punto central es la custodia o la organización de los hijos.

Cuanto más claro esté qué se pide y por qué se pide, mejor podrá plantearse el procedimiento.

Por qué no conviene hablar de “ganar” un divorcio contencioso

Muchas personas buscan cómo ganar un divorcio contencioso. Es una forma comprensible de expresar preocupación, pero en Derecho de Familia es necesario ser prudente con esa idea. Un divorcio no debería plantearse como una victoria personal, especialmente si hay hijos.

Lo importante no es prometer que se va a ganar, sino preparar bien el caso, acreditar los hechos relevantes, defender una posición razonable y explicar al cliente los posibles escenarios.

En Derecho, ningún abogado serio debería prometer resultados. Lo responsable es estudiar cada caso, valorar sus posibilidades y trabajar con rigor.

Antes de iniciar el procedimiento

Un divorcio contencioso puede ser necesario cuando el acuerdo no es posible. Pero debe plantearse con orden, documentación y criterio.

Antes de iniciar el procedimiento, conviene saber qué se pide, qué pruebas existen y qué consecuencias puede tener cada medida. No siempre se puede evitar el conflicto, pero sí se puede intentar afrontarlo con claridad, prudencia y preparación.

La actitud durante el procedimiento también importa

En un divorcio contencioso, la forma de actuar durante el proceso puede influir mucho en el desarrollo del asunto. Mantener una comunicación prudente, no tomar decisiones impulsivas y conservar la documentación relevante ayuda a ordenar mejor la defensa de la posición propia.

También es importante evitar convertir cada desacuerdo en una batalla. Hay cuestiones que deben discutirse con firmeza, pero otras pueden reconducirse si se analizan con calma. Incluso en un procedimiento contencioso, una actitud razonable puede facilitar acuerdos parciales.

Prepararse bien no significa endurecer el conflicto, sino tener claro qué se pide, por qué se pide y cómo puede acreditarse.

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